Canción de espera

 La calle palpita es su quietud con el sol colgado en una esquina, llenando nuestros poros. Nadie habla, solo se escucha la íntima canción de los automóviles al pasar y el leve rumor de las ramitas de una palmera chicoteando el viento.  

En este cénit de medio día, en medio de estás ramas cabalgantes, de estos autos, de esta calle, de esta asfixia... Se siente la esperanza que nos mantiene volteando las miradas, que nos tiene con los ojos puestos a la búsqueda del momento en el que aparezcas cruzando la calle con la mochila colgada en tus hombros, con esa mirada ajena al mundo y doblemente ajena a la palabra que fue nosotros.

Quisiera encontrarte amor y mirarte solo como yo sé hacerlo.


                                                               - Omega


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