Out door
La tarde era tranquila. Los tres ( la chica y los dos chicos ) estaban sentados en el suelo gris de la habitación, bebían coca-cola y charlaban de trivialidades, estuvieron así hasta que el aburrimiento les obligo a rebuscar temas para evitar el silencio. - ¿ Ya se enteraron de las desapariciones? - dijo la chica. - Claro, es de lo que más se habla en los noticieros. - La novia de mi hermano es una de las desaparecidas - dijo el otro sombriamente - nadie la vio salir de casa... Es como si se esfumaran. - Solo han desaparecido chicas, ¿Verdad? - preguntó ella. - Sí, todos piensan que el responsable es algún depravado o alguna mafia. - Pero todo es muy raro, no hay testigos, no hay sangre, no hay huellas... Simplemente se van. - Tengo que aceptar que todo esto me da mucho miedo. - No hay por qué preocuparse - dijo el chico mientras buscaba en sus bolsillos; sacó al fin una caja de cigarrillos - después de todo nosotros estaremos para cuidarte. - Ya, te lo agradezco pero no fumes den...